19 May 5 claves para encontrar el equilibrio emocional

¡Hola!

¡¡Ya es Jueves y me encanta que lo sea porque así puedo compartir con vosotros más cositas en mi blog!! Os aviso, hoy vais a necesitar mucha tinta y papel!!! 🙂

Como os comenté la semana pasada, el equilibrio emocional es muy importante en nuestro día a día porque nos aporta bienestar y nos ayuda en todo tipo de situaciones:

  • Mantener la calma en momentos de estrés,
  • Levantarnos y seguir adelante después de una caída,
  • Enfrentarnos a nuestros miedos,
  • Distinguir lo complicado de lo imposible,
  • Empatizar,…

 

Tener problemas o preocupaciones es parte de la condición humana pero la felicidad no se mide por la ausencia de problemas (1), sino por cómo superamos los obstáculos o aprendemos a convivir con ellos en paz. Éste es el beneficio que obtenemos cuando sabemos gestionar nuestras emociones.

La base para encontrar el equilibrio emocional es conocernos a nosotros mismos y hoy os presento mis 5 claves para conseguirlo. ¡Vamos allá!

1. Saber quién soy, ¡La entrevista!

Sí, ya sé que sabes quién eres pero cuando alguien te hace esa pregunta, no respondes como si fueses un libro abierto, das tu nombre, tu edad o tu profesión, pero no hablas de tu interior. Así que coge papel y lápiz y pregúntate ¿Quién soy? ¿Cómo soy? ¿Cuáles son mis fortalezas y mis debilidades? ¿Y mi don? ¿Mis limitaciones? ¿Qué me gusta? ¿Cómo me veo? ¿Cómo expreso? ¿Cómo amo? Hoy eres tú quien hace la entrevista, no te cortes y haz todas las preguntas que se te pasen por la cabeza, respondiendo una a una por escrito. Poner esta clave en práctica me hizo sentir incómoda al principio pero os aseguro que es un trabajo muy bonito y os va a ayudar 100%!!

2. Autocrítica y el mapa lineal

El ego muchas veces coloca las responsabilidades fuera, seguro que reconoces la frase “Yo no he sido”, “Me hace sentir mal”, o “Estoy así por su culpa”. Al ego le va bien culpar a otros de nuestros errores, nuestras frustraciones, nuestros miedos, malestar o incluso de nuestro apego a situaciones o personas. ¿Cómo ampliar la visión y abrirnos a la autocrítica? Vamos a coger papel y tres bolígrafos o lápices de diferentes colores. Cada uno de los colores representará un tiempo: pasado, presente y futuro. A continuación, traza una línea recta en el papel y con el primer color escribe los hechos positivos y negativos más significantes que te hayan sucedido en el pasado. Con el segundo color, anota cómo es tu presente y con el tercer color, tus objetivos o anhelos para el futuro. Intenta que todo ello te quepa en una sola línea para que puedas verlo en conjunto y valorar. Cuando hayas terminado, recupera el entrevistador de la clave 1  y pregúntate ¿Estoy dando lo mejor de mí?,  ¿Estoy dando el 100%? Y lo más importante ¿Estoy dándome lo que merezco? El mapa te ayudará a identificar qué hechos te afectaron, marcaron o cambiaron y te mostrará dónde te encuentras ahora mismo ¿Es dónde quiero estar? ¿Es cómo quiero estar? Y sobre el futuro, ¿Estoy trabajando en él hoy para materializarlo mañana? ¿Viene de camino? ¿Es un sueño? ¿Una ilusión? ¿Creo en él? El futuro es incierto, pero apuntar nuestros objetivos o anhelos también nos ayudarán a determinar nuestro grado de incertidumbre o si sabemos con certeza a dónde queremos dirigirnos.

3. El diario de las emociones

La tercera clave es identificar nuestras emociones y eso se consigue mirándolas cara a cara. Tristeza, ira, pena, rabia, alegría, celos, amor, culpa, desconfianza, hostilidad, aburrimiento, paz, orgullo, vergüenza,… Si recordáis mi entrada de blog de la semana pasada, somos como una noria de emociones, pero ¿Podrías identificar cuáles son las que persisten en tu día a día? Hazte con una libreta, un bloc de notas, un diario, y escribe cómo mínimo dos o tres veces a la semana . Anota cómo te sientes y qué te ha ocurrido, porque esto te ayudará a identificar tus emociones y con qué frecuencia se repiten. Incluso si quieres hacerlo más visual, destina la parte delantera de tu diario para las cosas buenas y emociones positivas y la parte trasera del mismo para escribir las malas y negativas ¡A ver quién llega antes al centro del diario, si las buenas o las malas! ;D

4. Lo que no ves, es lo que tienes que buscar

Con la clave cuatro te acercas a tu verdad. Ya sabes quién eres, cuál es tu trayectoria y cuáles son tus emociones, ahora toca observar todo el conjunto y determinar qué te hacer perder el equilibrio. No juzgues, ni trates de controlarlo, tan sólo observa y busca entre aquello que escribiste en los puntos anteriores. ¿Qué es lo que te conduce a cada una de tus emociones y por qué? Cuando halles las respuestas, porque estoy convencida que las hallarás, ¡No te avergüences! ¡¡¡Son tus emociones!!!

5. Resolución de conflictos

Imagina que las claves anteriores te hubiesen ido desnudando y empujando hasta el filo de un acantilado y es justo ahí donde te encuentras ahora. La clave número cinco es la que puede ocasionar más vértigo pero también la que te va a demostrar de qué eres capaz. ¿Me atreveré a saltar liberándome de las emociones que me pesan y me mantienen inmóvil? ¿O tendré el coraje para retroceder, girarme y aceptar que saltar no es lo que yo quiero? Llegar hasta aquí es un reto inmenso y tú lo has logrado, ahora, la decisión que tomes, elígela siendo consciente de quién eres y cómo sientes.

No existe el manual perfecto para conseguir el equilibrio emocional porque tú eres el perfecto manual!

¿Empezarás a escribir este fin de semana?

Forjadora d’hores

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